TEXTO Y FOTOS: ASIER VERA

El exprocurador de la Niñez y Adolescencia de la Procuraduría General de la Nación (PGN) Harold Flores sitúa a Carlos Abel Beltetón, asesor del entonces presidente de Guatemala, Jimmy Morales, dentro de las instalaciones del Hogar Seguro Virgen de la Asunción el 7 de marzo de 2017, un día antes de que se produjera un incendio que acabó con la vida de 41 niñas y causara heridas graves a otras 15 que estaban encerradas ilegalmente en un aula.

En su declaración ante la jueza del Tribunal Séptimo de Sentencia Penal, Ingrid Vanessa Cifuentes, Flores reveló que hasta esa noche conoció a Beltetón, quien “supuestamente iba de la Secretaría de Bienestar Social (SBS) o de la Presidencia, pero él estaba dentro del Hogar también”.

Pese a que no se encuentra entre las 12 personas sindicadas por la tragedia en el Hogar Seguro, Beltetón fue una figura clave el 7 de marzo, después de que entregara su teléfono al jefe de la Comisaría 13, Wilson Petronilo López Maldonado, para que pudiera hablar con Jimmy Morales. El entonces mandatario le giró la instrucción de nombrar a 100 agentes de la PNC como apoyo a la SBS para atender la situación, pese a que la orden de la cúpula policial era retirarse del lugar tras haber reconcentrado en el portón a 56 niñas y 43 niños que se habían intentado fugar ese día.

En el caso de Harold Flores, la Fiscalía le reprocha que, estando presente en el Hogar Seguro el 7 de marzo, “omitió gestionar las medidas necesarias y urgentes para salvaguardar la integridad física de las adolescentes y accionar para el cese efectivo de las amenazas y vulneración de sus derechos”.

Por ello, el MP señala que su actitud “permitió que estuvieran retenidas nueve horas a las afueras del Hogar expuestas a la intemperie, sin la vestimenta adecuada y en las condiciones climáticas que imperan en dicho lugar, estando algunas adolescentes descalzas y otras se encontraban mojadas”, al tiempo que “fueron expuestas a los medios de comunicación y estuvieron bajo la constante intimidación y sometidas por parte de la PNC”.

Así, le acusa de los delitos de incumplimiento de deberes y maltrato contra personas menores de edad por “omitir realizar acciones encaminadas a impedir que los derechos de las adolescentes continuaran siendo vulnerados, lo que trajo como resultado un daño físico y psicológico y, además, puso en grave riesgo de que padecieran alguna enfermedad”.

La Fiscalía señala que Flores, quien se encuentra en arresto domiciliario desde el 24 de junio de 2017, “se percató del uso desproporcionado de la fuerza pública que realizaban agentes de la PNC estando presente en el lugar incumpliendo las funciones que le fueron asignadas, ya que dentro de sus obligaciones se encuentran la de garantizar la protección integral de la niñez y adolescencia amenazada o violada en sus derechos que fueran de su conocimiento”.

Asimismo, le acusa de los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas, dado que “Flores y las autoridades realizan un recorrido al interior del Hogar Seguro, aprueban y deciden encerrar a las adolescentes como un acto negligente en uno de los ocho salones del área de pedagogía”, al tiempo que “acuerdan y aprueban la intervención y control de la PNC dentro de las instalaciones del Hogar”.

El exprocurador de la Niñez y Adolescencia de la PGN fue la tercera persona de los ocho funcionarios que enfrenta juicio por la muerte de 41 niñas y las heridas graves a otras 15 en el incendio del Hogar Seguro en prestar declaración el 22 de enero de forma voluntaria y responder a las preguntas que le formularon el fiscal de Femicidio Marlon Ordóñez, los querellantes y su defensa. Días antes, declararon el exsecretario de Bienestar Social, Carlos Rodas, y la exdefensora de la Niñez y Adolescencia de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) Gloria Castro.

Flores inició su declaración recordando que el 7 de marzo de 2017, se enteró entre las 16.00 y las 16.30 horas de que había “cierta disconformidad” en el Hogar Seguro con niños, niñas y adolescentes, lo cual recordó que “no era la primera vez que sucedía, sino que había ocurrido también seis meses antes”.

Según relató, la entonces procuradora general de la Nación, Anabella Morfín, le pidió que fuera al Hogar Seguro ante los “disturbios” que se estaban ocasionando. Así, acudió a San José Pinula acompañado de la jefa de la Alerta Alba Kenneth, Suilma Cano, el coordinador psicosocial de la PGN Marwin Bautista, mientras que a las 21.00 horas, acudió la trabajadora de Comunicación Social de la institución Alma Callejas, para documentar todo lo que estaba sucediendo con fotografías que, posteriormente, fueron entregadas a la Fiscalía.

“Cuando yo llego al Hogar Seguro como a las 18.00 horas, ya se encontraba Gloria Castro, Carlos Rodas, el director del Hogar, Santos Torres, la subsecretaria de Protección y Acogimiento de la SBS, Anahí Keller y, posteriormente, se hizo presente el subcomisario de la PNC, Luis Armando Pérez Borja”, detalló.

Recordó que Pérez Borja había sido nombrado por el entonces viceministro de Gobernación para atender “cualquier evento o situación que se pudiera presentar en el Hogar para que hiciera los recorridos que fueran necesarios”, a raíz de la denuncia que presentó la SBS el 29 de septiembre de 2016 ante el Juzgado Sexto de Primera Instancia de Niñez y Adolescencia tras la evasión de alrededor de 40 adolescentes. “En el momento en el que se presenta la denuncia, el Hogar contaba con 850 niños, niñas y adolescentes y para el día lamentable de la tragedia había 600”, precisó.

“NO ERA NUESTRA INTENCIÓN MALTRATAR”

En su declaración, Flores insistió en que no era intención ni de su persona, ni de ninguno de los funcionarios que estaban presentes “maltratar o hacerle daño a los niños, niñas y adolescentes que se encontraban en dicho lugar”. En este sentido, remarcó que “de los funcionarios que nos presentamos al Hogar Seguro Virgen de la Asunción, en ningún momento ninguno giró una orden o instrucción de que se agrediera o que las niñas estuvieran engrilletadas y yo personalmente no vi a ninguna niña engrilletada”.

Tras dar los alimentos a las adolescentes que se encontraban afuera del Hogar Seguro, aproximadamente a las 19.00 horas, Flores dijo que “ya supuestamente” debería haber estado la jueza de Paz de San José Pinula, Rocío Murillo, quien iba a realizar la exhibición personal solicitada por la PDH “y que en ese momento no había llegado”.

Ante esta situación, “en pláticas con Carlos Rodas, Santos Torres, Anahí Keller y Gloria Castro se llegó a la conclusión de que la única opción que teníamos era tratar de que las niñas volvieran a ingresar al Hogar, toda vez que la jueza no se presentaba y nosotros como funcionarios no teníamos la facultad jurisdiccional como para cambiar la medida de protección”. De este modo, recordó que la exhibición personal “nos iba a permitir tener las audiencias necesarias y tratar de trasladar a las niñas posiblemente a otro Hogar o que se indicara que se podían ingresar nuevamente “.

Preguntado por el fiscal en ausencia de la jueza de paz en quién recaía la responsabilidad de volver a ingresar a las niñas al Hogar Seguro, Flores recalcó que “ninguna autoridad puede ingresar a un niño, niña o adolescente a un hogar sin autorización judicial”.

En este sentido, el fiscal quiso saber de quién fue la idea entonces de ingresarlas de nuevo al Hogar Seguro a lo que Flores respondió que “por el interés superior de los niños y niñas no había otro lugar adonde los pudiéramos llevar a menos de que permanecieran o pernoctaran en las afueras de las instalaciones, pero no teníamos otro recurso ni otra opción de poderlos trasladar a un lugar más cercano y que se les dieran mejores condiciones”.

LOS TRABAJADORES DEL HOGAR “TEMÍAN POR SU VIDA”

El exprocurador de la Niñez y Adolescencia de la PGN recordó que a las 21.00 horas, hubo otra reunión con los representantes de la SBS en el parqueo de las instalaciones, con el fin de “tratar de concientizar a los trabajadores del Hogar, para que dejaran ingresar a las niñas y adolescentes que se encontraban fuera, dado que se oponían” bajo el argumento de que “temían por su vida y también corrían peligro los demás niños dentro del hogar”.

Flores indicó que a las 00.30 horas,empiezan a ingresar todos los adolescentes, hombres y mujeres, al Hogar Seguro, si bien incidió en que él “en ningún momento” como procurador de la Niñez y Adolescencia de la PGN hizo el recorrido para ver en qué lugar se iban a quedar las niñas y niños. Así, indicó que cada institución y cada funcionario tiene ciertas actividades y funciones que realizar y dentro de éstas “no le compete a la PGN hacer la supervisión de los hogares públicos y privados, sino que tanto la supervisión de las instalaciones y cómo se acondicionan a los niños, niñas y adolescentes compete tanto a la SBS como al Consejo Nacional de Adopciones”.

“Entonces, no podía yo indicar que trasladaran a una niña o que la pongan acá o allá porque ellos saben cómo tienen sus instalaciones y cuáles eran las condiciones en las que se consideraba en su momento que ellas iban a estar resguardadas”, explicó, al tiempo que insistió en que “teníamos que esperar a que llegara la jueza para poder determinar dónde se podían trasladar a las niñas y que se llevara en ese momento un proceso de protección”.

A preguntas del fiscal, desveló que antes de ingresar a las y los adolescentes al Hogar Seguro, “había dos o tres personas de la SBS” tanto de sexo masculino como femenino que les realizaba un “pequeño registro superficial y digo pequeño porque no se puede estar tocándoles en virtud de que se encuentran en un proceso de protección y no de conflicto con la ley penal”. Concretamente, detalló que en el registro les incautaron “algunos pedazos de vidrio, piedras, ganchos de pelo y de ropa y cigarros”.

Preguntado por el abogado de Mujeres Transformando el Mundo, Rodrigo Orozco, si alguien le informó sobre el lugar en el que iban a pernoctar las y los adolescentes, Flores respondió que “lo único que me mencionaron y se comentó es que la SBS iba a ubicar los espacios para que se quedaran tanto los hombres como las mujeres”. Cuestionado sobre si le indicaron si iban a quedar bajo el resguardo de agentes de la PNC, aseguró que no, si bien recordó que “estaban los elementos de la PNC prestando apoyo para cualquier eventualidad que se pudiera suscitar”.

El exprocurador detalló que se retiró del Hogar Seguro entre las 02.00 y las 02.30 horas y al día siguiente, estando en la PGN “vuelven a ingresar denuncias a los teléfonos de la institución, así como al despacho superior donde manifiestan que se habían iniciado nuevamente disturbios dentro del Hogar Seguro”. Flores apuntó que el 8 de marzo, llegó a las instalaciones del Hogar entre las 09.15 y las 09.30 horas cuando ya los hechos “habían lamentablemente pasado”.

Ese día recordó que llegó la jueza de Paz de San José Pinula, Rocío Murillo, quien tuvo que haber realizado la exhibición personal un día antes, por lo que la conoció después de la tragedia. Asimismo, llegaron autoridades que él denominó como “mesa de alto nivel”, ya que, a excepción de Carlos Rodas, aseguró que los que estuvieron el 7 de marzo, incluido él, únicamente conformaban la “mesa técnica”.

“La mesa de alto nivel la conforman magistrados de la Corte Suprema de Justicia, la Procuradora General de la Nación, el Procurador de los Derechos Humanos, posiblemente, el ministro de Gobernación, la PNC y el MP”, aseveró. Por otra parte, rememoró que el 8 de marzo llegaron algunos jueces de Paz y de Primera Instancia de Niñez para hacer la desinstitucionalización de la mayoría de niños, niñas y adolescentes que quedaban dentro del Hogar Seguro, lo que llevó “aproximadamente dos días para su entrega a sus diferentes familiares”.